EL DISPARADOR

Nuestra historia comienza y termina en una cocina.

Bob está a punto de abrir la nevera y, aunque su madre le ha dicho un millón de veces «¡No hay que abrir la nevera descalzo!», él va descalzo.

Abre la nevera y coge el cartón de leche. Cuando está a punto de beber directamente del cartón (en contra de otro buen consejo materno), algo sale disparado hacia su cara.

¿Una mosca?

Bob hace un aspaviento para espantarla, se le escurre el cartón de leche de las manos y cae al suelo. Intenta esquivarlo, pero la leche ya se está derramando y se resbala.

Bob sale despedido por los aires con sus pies descalzos llenos de leche.

En el tiempo que transcurre hasta que cae al suelo y muere al romperse el cuello (porque sí, va a morir por no hacer caso a su madre) Bob recrea uno de los mejores momentos de su vida: el día de su décimo cumpleaños.

LA FORMA

Comienza con un resumen narrativo.

Usa un narrador omnisciente.

Máximo 1000 palabras.


EL DESAFÍO

La historia debe terminar donde empezó.

La mosca (que se llama Kevin) es el narrador de la historia. Y si te lo preguntas, sí, una mosca puede ser omnisciente.

Cuando Kevin (el asesino de humanos) se narre a sí mismo, el narrador pasa a ser en primera persona.


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